Los borregos y aves de corral pagan por la información-enema-de-cerebro que reciben por cable y protestan si el cable funciona mal o se corta.
Pero cuando tu les informas gratis y con material que los ayuda a despertar, se vuelven intolerablemente críticos y cínicos. Juzgan tu manera de expresarte, la validez de la información, si es complotista, si “siempre venimos con estas cosas”….
Mientras tanto desayunan, almuerzan y cenan con la enema cerebral de implantes inconscientes…
Cuando el informador veraz es atacado por alguno de los implantados, todos callan, porque no sea cosa de que vayan a exponerse al juicio de la sociedad faisbus, donde mandar a alguien al carajo es más que un delito.
Yo pregunto: si alguien va a cagar en la sala de tu casa, que haces?: a)utilizas tus mejores modales para hacerle entender que no debe hacerlo? b) callas “sabiamente” mientras lo rocias con luz rosada? o c) lo sacas a patadas en el culo.
Namaste: yo se la hago a limpiar y lo saco a patadas.
Porque el animal de corral no aprende si no es con dolor y por esto el universo es uno de sufrimiento.
Pero esto puede cambiar, sabes? Depende de nosotros y no de la luz rosada.
Defiende tu espacio de libertad de expresión, participa, defiende a la gente que te ayuda, evita las enemas cerebrales, deja ya esa religión nueva era y crea la tuya propia. No es momento de borregos, o nos convertimos en lobos o terminaremos en la parrilla.
Centinela Nocturno

