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He comenzado el año tomando conciencia de algunas cosas a las que, antes, no le habia brindado importancia y, tal vez por eso, estaban dañando parte de mi vida.

Lo primero ha sido notar que hay personas en mi vida con las cuales ya no puedo dialogar o discutir un tema filosofico, sin que me exponga a recibir insultos velados, descrédito o maltrato rutinario. Esta es una modalidad que se ve muy frecuentemente en Facebook y de la cual muchos se quejan y son sobre estas personas que debaten un tema sin argumentar para probar su punto, sino lanzando sarcasmos y atacando directamente a su interlocutor para menoscabar su credibilidad. No sé si yo mismo lo hago, he tratado de evitarlo leyendo y corrigiendo mis notas… espero no haber caido en tan horrible circunstancia.

La otra es una guerra sordida y absurda en contra del ego, esto es: tener un ego es algo asi como pecaminoso y muchas discusiones son llevadas al plano de quien tiene el mayor ego, para aplicarle la mayor discriminacion. Esto es absurdo en muchos sentidos porque los egos no difieren en tamaño, sino en calidad de la información y personalidades acumuladas en cada ego y cuando me refiero a calidad, no quiero decir mejor o peor, sino diferente.

Lo ideal seria tener un ego unificado, con consciencia de la falsedad de las propias creencias, humilde y que no reaccionara ante las presiones de otros egos, pero, claro esta, no es obligatorio que sea asi y cada uno lo adecuará a las circunstancias que le toque vivir. Sea… no hay egos mejores o peores, lo malo es que no tengas conciencia de nada.

Y yendo, entonces, a la conciencia, me refiero a la percepcion de esa pequeña luz espiritual que brilla en el interior de cada ser y que es responsable de los pocos o muchos actos creativos que realizamos, asi como de las acciones realmente solidarias.

Todos tenemos esa luz, con mayor o menor brillo y un ego, adusto o refinado, pero ego al fin. Es decir que, en adelante, quien quiera afirmar su razon en funcion de un ego pequeño, deberá recibir nuestras mas sinceras muestras de pena por tal carencia.

Otro punto lo constituyen estas personas que tienen una creencia, ya sea religiosa, ya sea esceptica y no son capaces de dialogar sin descargar un vagón de preceptos, conceptos rigidos, versiculos, capitulos o lo que sea en que esten divididos sus sagrados libros; llamense Biblia o Teoria de la Evolucion de las Especies, o sutra de la concomitancia espiritual…

Personalmente, me gustan mas las ideas propias que las creencias o lo que otro dijo acerca de…

No creo en algo porque la mayoría crea en ello o porque lo haya dicho Herodoto o Anaxágoras. Lo que no cabe en mi cabeza no es aceptado hasta que mi cabeza se agrande.

Estamos en una instancia de la evolucion terrestre donde hasta los llamados arquetipos divinos o ideales son puestos en tela de juicio. Y no me aterra pensar en que debe ser asi. Comenzando por la ley del karma, el destino, lo heroico y todas las figuras arquetipicas que se nos ha impuesto como unicas e indiscutibles… creo que deben ser llevados al banquillo de los acusados y pasados por el filtro de la razon y la libertad, pues muchos de ellos son de dudosa reputación.

Y para aquellos que estaran pensando en que confundo libertad con libertinaje, permitanme aclararles que no creo en nada que se llame llibertinaje, y mucho menos en la libertad condicionada, sobre todo por aquellos que desde una postura neo-facista creen que todo debe ser ordenado y gobernado por alguien.

Es algo muy simpe: lo que no corre de acuerdo con el flujo del organismo universal… perece. A menos que nos creamos mas capaces para ordenar las cosas que la ley cosmica.

Nunca existio un gobierno justo y bueno, por lo que debo opinar que la mejor forma de gobierno es la carencia de gobierno.

En cuanto a quienes son maestros y quienes discipulos, imagino que un maestro es alguien cuya chispa divina esta siempre presente en sus actos y palabras y posee el conocimiento completo de los origenes del universo. Sea que los maestros vivan en el interior de la Tierra o en otro plano, creo en su existencia y tengo la seguridad de que aun no he llegado a ese nivel, aunque ansío hacerlo. Mientras tanto, sere un comentarista de opiniones propias o ajenas.

Ya sea que haya aclarado o no mi postura, con la cual podeis estar o no de acuerdo, estoy dispuesto a modificarla si razones mayores me demuestran ser mejores; pero bajo ningun concepto aceptaré insultos o menoscabos de ninguna especie, ni dialogare con personas que los utilicen sin gracia ni sentido del humor.

Centinela Nocturno