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Durante miles de años gobernó una criatura que requería del sacrificio humano para su satisfacción. Nos hizo creer en el pecado, en nuestras culpas, en la dominación, en las diferencias, la competencia, el desbalance…

Durante miles de años nos cegó con circo, mentiras, desinformación, religiones, ciencias, falsos arquetipos, modelos superficiales, objetos de deseo…

En esos mismos miles de años, luchamos hasta la muerte contra la prisión y la mentira. Moríamos en la lucha y nuestra memoria era borrada antes de renacer… pero volvíamos a recordar…

Fuimos el tercer jugador que parecía nunca intervenir, que siempre era derrotado, el mártir, el objeto de burla de todo el mundo… el dragón dormido en la caverna… Merlin…

Hoy, el dragón ha retornado, sin pactos, a traer la tercera fuerza, la del equilibrio, el balance y el bienestar, iniciando una etapa para la humanidad donde nos será posible la liberación espiritual y la espiritualización de la materia.

Sin embargo, debemos ASPIRAR a este nuevo mundo para que se materialice.

Nuestra mente esta repleta de propaganda apocaliptica, provieniente de las religiones y del cine. Debemos borrar el disco duro y grabarlo con nuevas intenciones.

En este nuevo mundo prevalecera la CONSIDERACION HACIA EL PROJIMO sobre todas las cosas. Esto es que no hare ninguna cosa que pueda dañar al colectivo, aunque sea muy satisfactoria para mi personalmente.

En este nuevo mundo LA VERDAD SERA EVIDENTE y estará por encima de todo.

El PODER volvera al individuo, el que se gobernará a sí mismo, sin necesidad de policías ni ejércitos.

Los que nacimos GUERREROS nos convertiremos en guerreros constructores, guerreros educadores, guerreros descubridores.

Abandonaremos las grandes ciudades, aprenderemos a vivir simplemente, con el beneplácito de disfrutar de las pequeñas grandes cosas, como el mar, la hierba verde, el agua fresca de los lagos.

No comeremos animales ni haremos mascotas de ellos, en cambio, seremos sus amigos y protectores.

No harán falta las oraciones, ni los sacrificios, ni las velas, ni las largas misas… porque viviremos en comunión con el Kristo interior.

Amaremos sin poseer, daremos sin pedir a cambio, recibiremos la lluvia como bendicion, volveremos a hablar con las criaturas sutiles y los dioses (que son iguales a nosotros), haremos del mundo un jardín de belleza, será tan excelso que la Tierra dejará de sacudirse, los mares ya no sa agitarán y los vientos serán suave brisa refrescante.

Seremos tan felices que hasta el demiurgo que dominó hasta hoy al mundo, reirá con nosotros.

Ya nadie volverá a prometer “el llanto y el rechinar de dientes”, ni a amenazar con “hambre, espada y peste”.

Hasta que aprendamos a vivir de la energia unviersal, comeremos solo frutas, las que se darán naturalmente y sin ser sembradas, habrá para todos en abudndancia y nadie tomará más de lo necesario.

Este es el mundo por el que he luchado y el que HOY MISMO comienza a manifestarse.

Centinela