En la mitologia nordica, el hombre no es creado por dios alguno.
El hombre ya existia en la forma de dos arboles: Ask (fresno) y Embla (olmo). Estos dos troncos fueron encontrados por los dioses Odin, Honer y Lodur en la costa del gran mar primordial del cual todo se origina.
Los dioses crean para los hombres:
Odin: Vida y aliento (espiritu)
Honer: Entendimiento y movimiento (mente)
Lodur: Sensaciones y emociones (emociones)
Los troncos son el nivel fisico.
Diferente a la concepcion judeo-cristiana en la cual el hombre es creado en tiempos recientes, el Voluspa nos indica que proviene del mar primordial y, en este sentido implica que su origen es el mismo de los dioses y al contrario de lo que las teorias evolutivas indican, está emparenteado con los árboles, no con los animales.
Los arboles eran considerados como los seres mas antiguos y poseedores de gran sabiduría, ademas fueron representativos de los ancestros. La perdida del respeto por los bosques ha sido uno de nuestros mayores pecados.
Si bien esto hara sonreír a muchos por considerarlo una fantasía poética, tiene un fuerte fundamento en la sabiduría esotérica. Hay mucho que el hombre ignora. En mucho ha sido engañado por dioses que sólo querían apoderarse de su espacio matricial. Debemos dar una mirada respetuosa a la sabiduria antigua, no para afirmar lo mucho que ahora sabemos, sino para redescubrir el horizonte mágico de la antiguedad, donde lo heroico pesaba más que la riqueza.

Gracias por tu historia, Solar, y dar un testimonio mas de que los arboles tienen coss para decirnos.
Les cuento una pequeña anecdota que experimente hace algunos años: Estaba bajo un frondoso arbol meditando y en esos momentos de la meditación, donde el vacio ES… el árbol “habló”… su frase que jamas he olvidado y a veces viene a mi pensamiento sin buscarla fue: “CAMPO UNIFICADO DE LA CONCIENCIA”… Cuando abrí los ojos, dos lagrimas rodaban de ellos.
Amo a los arboles… ahora vivo en un lugar campestre y estoy sembrando muchas plantas y los árboles que “me permiten”. Abrazos a todos. (Patricia).
Siempre he sentido una conexión especial con los árboles, casi los sentía como personas, seres especiales, que permanentemente están muy cerca de nosotros, como mudos centinelas deteniendo las malas energías, observando, algunos por muchísimos años, viendo pasar una y otra generación mientras continuaban erguidos en el mismo sitio, oyendo conversaciones, el canto de los pájaros, el silbido del viento arremolinando su follaje, recibiendo la visita de la lluvia, el mágico lugar donde los pájaros anidan, y desde donde las hojas se desprenden cuando llega el otoño, para seguir su destino de alfombras voladoras, navíos amarillos. Un árbol guarda y sostiene durante su vida, los tesoros más hermosos de la naturaleza, no me cabe duda que deben poseer una gran sabiduría, y mi futuro lo imagino con grandes árboles, dignos representantes de nuestros ancestros, mientras leo un libro con mi espalda apoyada en el tronco rugoso de uno de ellos.
Hemos perdido tanto con la “modernidad”… nos hemos vuelto tan prácticos que olvidamos a los viejos compañeros y amigos. el árbol muerto nos sirve de cabaña, canoa y calor en el invierno. El vivo nos da sombra, alimento y hasta miel. Los ancestros representados en los árboles con fuertes raices que hablan de su pasado, robustos troncos que hablan de su fortaleza y abudantes hojas y frutos que hablan de su generosidad. Sirve para recostarse, albergarse en un dia soleado, protegernos del rocio nocturno, viajar a los otros mundos, medicina para las enfermedades… Cómo no aprender de estos infinitos sabios que todo lo dan…