Durante los últimos años nos hemos dedicado a informar aquello que la prensa oculta y a cuestionar a la cultura imperante. Nuestro alegato ha llegado hasta la propia figura del Dios dominante impuesto en la Biblia. Hemos trabajado duro para colaborar con el despertar de la conciencia de la Humanidad, sin contar con los recursos económicos que la clase imperante facilita a las religiones e instituciones impuestas por la fuerza en el pasado, y poniendo en riesgo nuestra seguridad física y económica.
En el transcurso de nuestra cruzada recibimos muchos insultos y burlas, pero nada equivalente al agradecimiento de los que van despertando y sumándose a la lucha.
Hoy, podemos decir que la batalla está ganada, que las huestes de la oscuridad están en retirada, pero ofreciendo gran resistencia y conservando, aún, los medios de difusión, de manera tal que no te enteras de todo lo que está pasando. La Humanidad está en medio de uno de los cambios más grandes experimentados desde el hundimiento de la Atlántida…
Todos sabemos que la manifestación de este cambio se apoya en un objetivo que hemos alimentado desde el principio: EL LOGRO DE LA MASA CRITICA, un número suficiente de humanos despiertos que desequilibren el plato de la balanza del inconsciente colectivo. A partir de ese número, todo se precipitará de manera asombrosa.
Si en estos momentos hay resistencia de parte de los lacayos de la kabalah, no es de despreciar, tampoco, la resistencia de quienes quieren el cambio, pero se resisten a abandonar el mundo viejo.
Hay muchas razones para esta resistencia, pero la mayor de ellas, tal vez, es no tener claro cómo es el mundo que ya esta fijado en la dimensión correspondiente. Debido a esto, nuestros futuros artículos estarán destinados a informar y desarrollar esta nueva etapa.
Es necesario e imperioso que dejemos de dar importancia a lo que sucede en el presente y que corresponde a los actos desesperados de nuestros enemigos. Ellos ponen de continuo situaciones que nos producen desesperación, sobre todo en las fechas claves como las navidades, pascuas, semana santa, etc.
Estos rituales de la kabalah están superpuestos a los naturales, pero volcados hacia el dolor. Por eso te enteras que el dia anterior a la nochebuena, el gobierno aumentó los impuestos, o muchas personas fueron despedidas de sus trabajos. Ellos necesitan que todo sea oscuro, que todos suframos, porque de ello se alimentan: de emociones de baja vibración.
El caso más patético es el de la semana santa, en la cual exponen a un Mesías torturado, ensangrentado, penoso; con lo que logran la cuota de dolor necesario para apoyar sus propios rituales oscuros.
Si queremos que todo esto cese, debemos estar de pie y bien cubiertos en nuestras fortalezas interiores (y exteriores), planificando nuestra salida de este mundo oscuro, sin alimentar bajos sentimientos con el recuerdo del dolor sufrido. De ahora en más el recuerdo doloroso será reemplazado por la realización del sueño del futuro inmediato.
Lo primero es recuperar nuestro calendario natural, nuestro calendario hiperbóreo previo a los mandatos de la kabalah. Ejemplo de estos son los calendarios maya, celta, asatru, germano, etc. Basicamente, son los basados en periodos lunares, con años de 13 meses.
Tal vez lo mas sensato es que profundices en el que corresponda con tu herencia de sangre, tus ancestros, o, en su defecto, la civilización que te sea más atractiva. De todas maneras, todos esos calendarios coinciden conceptualmente, con la única condición de que los adaptes al hemisferio en que vivas.
En el caso del Centinela, el trabajo estará orientado hacia los ancestros celtas y nórdicos. Pero, seguramente, en LA RED encontrarás un blog que se adapte a los tuyos, si no coinciden con los nuestros.
Recordemos, siempre, que el universo es mágico, compuesto de energía que corre a ocupar el lugar que nosotros le proponemos. Lo que veamos en nuestro futuro es lo que será. Por esto es que el cine de Hollywood pone tanto empeño en mostrar un futuro apocalíptico, para que eso se solidifique en nuestros sueños y se produzca.
Pero ya no trabajaremos más para ellos, ahora vamos a planificar el mundo que nosotros queremos.
