Para los antiguos paganos, los dioses eran entidades espirituales locales y las guerras entre pueblos eran libradas con la intervención de los mismos (Ver Iliada de Homero). La victoria de un pueblo sobre el otro implicaba la mayor fortaleza del dios a cargo. Con la unión de iglesia y estado en el medioevo, se impuso un concepto de Dios Unico, el cual implicaba la inexistencia de otros dioses. Sin embargo prevaleció en cada una de las civilizaciones más fuertes la propia idea de quién era ese dios y cómo se componía su “cielo”.
En la actualidad predominan el dios judeo-cristiano Yahve (Jehova), el musulman Allah y el concepto politeísta de hindues y chinos. Cada uno de ellos con su horda de arcángeles, dioses o elohim, mantienen, aún así, el criterio de que seguimos siendo politeístas.
Las formas chamánicas, en tanto, han adicionado a las fuerzas cristianas o se mantienen en sus creencias ancestrales, provenientes de otros continentes.
Posteriormente, investigadores como Zacharías Sitchin, Von Daniken, Giorgio A. Tsoukalos, Robert Charroux, Peter Kolosimo, J.J. Benitez y David Ike, entre otros, apoyan la llamada “hipótesis de los antiguos astronautas”, la cual es una hipótesis sin base científica o histórica que sostiene que seres extraterrestres han visitado el planeta Tierra y que estos seres han sido responsables, en varios grados, del origen y desarrollo de las culturas humanas, las tecnologías y las religiones (Wikipedia)
La suposición de falta de base científica es bastante notable considerando que están apoyados en antiguas escrituras, bajo relieves o evidencia arqueológica, pero así se manejan nuestros académicos.
Algunas lineas de estudio sugieren que, entre los más notables, se encuentran los Annunakis, un grupo de especies variadas que llegó hace unos 450.000 años y le dio al ser humano su aspecto actual, a través de la manipulación genética. Este grupo sería el responsable de grandes avances en civilización y tecnología, origen de las más importantes culturas y posibles inventores de muchas de las religiones que perduran hoy en día.
El lider de este grupo era Anu, cuyos hijos Enlil y Enki habrían de protagonizar acontecimientos de gran relevancia en nuestro planeta.

Enlil
Ellos viajaban acompañados de “vigilantes” (Ben Elohim o “ángeles caídos” también eran conocidos como los Vigilantes, los Grigori y los Irin, la mayor parte de esta información proviene del Libro de Enoch), que se ocupaban de su relación con los habitantes terrestres.
Enlil resultó ser un personaje colérico, autoritario y vengativo, a quien se le atribuye el diluvio y la destrucción de varias ciudades. Se lo relaciona con Yahvé.

Enki
Enki, en cambio, era afectuoso con los humanos y fue quien les transmitió las diferentes ciencias, además de protegerlos de diversas formas. Se lo relaciona con Lucifer.
Muchos consideramos que Yahve, Allah y Brahma son el mismo personaje, con existencia real. Estos “dioses” son en realidad criaturas multidimensionales que habitan nuestro universo (uno entre infinitos universos)
Enki, por su parte, fue recordado como Prometeo, Lucifer y se manifestó en la Tierra como el Khristos, líder de una facción Atlante.
La aparición de los Annunaki coincidiría con la extinción de la 3ra raza Lemur, la aparición de los Atlantes en sexos diferenciados, el cambio en la necesidad alimenticia de los humanos (de frugívoros a omnívoros) y la esclavización de la humanidad.
Enki se opuso a las imposiciones de Enlil y, por esta razón, se enfrentaron ambos hermanastros, resultando en la derrota de Enki, de la cual se extrae la leyenda de los ángeles caídos.
Desde entonces, Enlil, a través de sus alter egos Yahve, Allah y Brahma, controlan el planeta y mantienen esclavizada a la humanidad, mientras que Enki trata de que se libere de su yugo.
Otra versión indicaría que, en realidad, Lucifer fue el unico espiritu increado de este universo que no cayó bajo la influencia del 1er logos/Demiurgo y pudo mantenerse como tal, luchando desde entonces contra el Creador del universo.
Dentro de toda esta vorágine celeste en lucha, hay dioses leales a los espíritus increados y dioses traidores a los mismos.
Y ellos tienen sus vigilantes o huestes que les son fieles. Por ejemplo el arcángel Miguel que es fiel a Yahve y traidor a los espíritus increados.

Arconte gris enano
Los seres humanos, al reunirse y adorar a criaturas externas, generan una entidad astral denominada Arconte. Este suele ser utilizado por los mismos dioses como herramienta o muchas veces opera por su propia cuenta. El arconte absorbe la energía de los devotos, especialmente la energía negativa; pero también se alimentan de la positiva, de manera que la única manera de no ser comida para ellos es mantenernos en un estado emocional neutro.
Asimismo, algunos de los personajes citados, fueron iniciadores de otras civilizaciones o, por lo menos, colaboraron en las mismas. Por ejemplo se relaciona a Enki, también, con el dios egipcio Ptah, que fue Hefestos en grecia y Vulcano en Roma.
La relación debemos hacerla por las funciones que los caracterizaban.

Lucifugo
Las jerarquías se complican con personajes secundarios como los Lucifugos demonios que la gente confunde muchas veces con Lucifer
Como es obvio, los demonios siempre mienten. Así como Jesus increpó a los judíos por adorar a Yahvé, asimismo el buscador de la verdad, el guerrero dragón, no se asusta ante los personajes de apariencia temible, ni se engaña con los que parecen bellos y los increpa a que se muestren como son.
No adora ni pide a ningún dios, porque, como espíritu increado, anhela volver a su origen, el universo increado.
Y si acaso fuera un espíritu creado, siempre podrá decidir entre un destino de disolución o integrarse a lo Incognoscible.
(Fragmento de Draconem Bellator por La Croce)
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