La cuestión de la liberación de la consciencia no pasa por las creencias que adoptemos, siempre que estas, en realidad, no hacen más que fijarnos a la matrix con la falsa certeza de que nos hemos liberado y ya podemos maltratar a los que aún no lo han logrado.

Lo que llamamos liberación y en algunos tópicos, iluminación, es en realidad una expansión de la consciencia que se manifiesta en un cambio de la percepción, la cual, a su vez, modifica ampliamente la conducta.

Dice La Voz del Silencio:

“Cuanto más te identifiques con ella, fundiendo tu ser en su SER, cuanto más se una tu alma con aquello que ES, tanto más te convertirás en COMPASIÓN ABSOLUTA”.

Esto define con claridad que la conducta indicativa de dicha expansión es la compasión absoluta, muy en contrario de la idea predominante en muchos, supuestamente liberados, que ejercen la agresividad contra otros de la que ya hemos hablado.

Y esta nueva conducta se debe, principalmente, a la diferente perspectiva de la percepción adquirida, al salir de los límites de la matrix.

Lo que llamamos matrix es una sofocante y artificial limitación de la consciencia, que la sujeta a una ilusión espacio-temporal, a la que también llamamos “experiencia 3D”.

PLANOS_DIMENSIONALES

Esta “burbuja 3D” tiene dos límites principales, el primero es el establecido por la “cápsula” corporal o unidad de carbono, la cual identificamos como cuerpo físico, la cual está controlada, por sus centros emocional y mental; la segunda es la esfera-no-se-pasa de la atmósfera terrestre, que limita nuestro traslado, manteniéndolo dentro de la superficie del planeta tierra.

En otro momento discutiremos si es posible o no traspasar esa esfera y en qué condiciones se realiza, pero no es tema para incluir en este artículo en favor de mantener su simpleza.

Es posible que la consciencia estallara si debiera mantenerse perpetuamente dentro de ambas cápsulas, por esa razón adquiere una tendencia a necesitar de las “salidas al aire libre” y a los viajes, para crear la ilusión de no estar atrapada en ellas. Pero siendo esto insuficiente, la matrix nos permite un escape momentáneo y controlado durante el sueño, en el cual las limitaciones desaparecen, pero seguimos controlados, especialmente por el centro emocional.

El escape durante el sueño puede resultar en recuerdos parciales por la mañana, confusos sentimientos emocionales u olvido total, de acuerdo con la profundidad de esa inmersión en el plano astral. En esoterismo se cree que el sueño profundo sin recuerdos es la experiencia más cercana a la liberación que nos es posible vivir, pero de la cual, paradójicamente, no conservamos memoria.

Está claro que esta situación de olvido es similar a la de la muerte y posee la misma motivación: evitar que conservemos un recuerdo vívido de nuestro estado de libertad original.

Sin embargo, tenemos siempre la posibilidad de aprender a “viajar” por este plano astral, manteniendo despierta la consciencia y, por lo tanto, recordando lo sucedido en él.

En el caso de que lo hagamos sin control de nuestros centros emocional y mental, la experiencia resultará en una caótica y confusa, en la cual nos perderemos en un universo multicolor y sin sentido.

Si, por el contrario, somos capaces de sujetar estos centros, entonces podremos acceder a todos los beneficios de caminar conscientemente por el plano astral.

Dice La Voz del Silencio:

“Habiéndose vuelto indiferente a los objetos de percepción debe el discípulo ir en busca del Rajá (rey) de los sentidos, al Productor del pensamiento, aquel que despierta la ilusión. La Mente es el gran destructor de lo Real. Destruya el discípulo al Destructor”.

Sin embargo,

“Si quieres cruzar seguro el primer Vestíbulo, haz que tu mente no tome por la Luz del Sol de Vida los fuegos de concupiscencia que allí arden. Si pretendes cruzar sano y salvo el segundo, no te detengas a aspirar el aletargador perfume de sus flores. Si de las cadenas kármicas quieres libertarte, no busques tu Gurú en aquellas mayávicas regiones. Los SABIOS no se detienen jamás en los jardines de recreo de los sentidos. Los SABIOS desoyen las halagadoras voces de la ilusión”.

La liberación de la ilusión “mayávica” o de la matrix, depende justamente de que logremos superar la satisfacción obtenida en el plano astral y sigamos buscando, más allá, la verdadera experiencia de la quinta dimensión, fuera de dicha matrix.

Muchos que se han acostumbrado a moverse “libremente” por el plano astral y que ignoran que forma parte de la matrix, creen haber encontrado la consciencia original y se yerguen sobre los demás como maestros de sabiduría o grandes brujos (ya que un control dentro del plano astral nos provee de ciertos poderes o siddhis que son propios de la consciencia despierta).

No obstante, como no ha realizado una verdadera liberación, carecen de esa COMPASIÓN ABSOLUTA de la que hemos hablado y terminan siendo peligrosos “egos inflados”.

El centro sostenedor de la ilusión mayávica es lo que llamamos psique, la conjunción de mente y emoción, que, en realidad, es un solo centro (diríamos que el centro mental es, en verdad, la versión egoica de la emoción). Controlar ese centro es la condición básica para lograr la liberación de la consciencia.

Si se cree que, por perder la capacidad de pensar y emocionarse, dejaremos de ser humanos, estaremos incurriendo en un craso error, porque, justamente, pensar y emocionarnos es lo que evita que seamos humanos, ya que, más allá, existen cualidades superiores en el espíritu, donde el pensamiento es reemplazado por una absoluta comprensión de las cosas (intuición) y las emociones burdas y terrestres por el AMOR UNIVERSAL.

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