Estoy en una edad cuando no necesito comer mierda para saber que lo es.

Y aunque esto debiera ser una ventaja, la sabiduría que viene con los años se convierte en realidad en una discapacidad ante los jóvenes en el momento de discutir asuntos de política o metafísica.

Y esto es porque desconocen tus fuentes y ellos, en verdad, carecen de las mismas.

Aunque éramos una minoría descartable, muchos de nosotros crecimos a la luz de las conferencias de Borges, Sabato, y otros y de los textos originales de Marx, Platon. Epicteto, Marco Aurelio, Maquiavelo, Russeau y todos los que constituyeron las bases del pensamiento humano (absolutamente todos).

Así nos pudimos hacer de elementos para juzgar acontecimientos más contemporáneos como el nacional-socialismo, el peronismo o las premisas de Gaddafi que en su momento tuvo un pensamiento político relevante.

Pero sobre todo nos dio autoridad para enfrentar a los agitadores universitarios del ERP, Montoneros y Tupac que, detrás de una pretendida transmisión de consciencia, traían el fracaso para tus estudios, sobre todo si pertenencias a la clase trabajadora.

Por otra parte, tuvimos los conocimientos para entender la gesta de Castro en Cuba, el intento de Guevara en Bolivia y la invasion fallida a Chile y Argentina y comprender que no queríamos eso para nuestros paises.

Que hubo excesos, sí los hubo, pero estaba claro que ninguno quería un gobierno comunista impuesto por las armas.

Sin embargo el peronismo seguía haciendo su trabajo de penetracion , a pesar de las restricciones impuestas después del golpe de estado de 1955.

Qué ideología sustenta el peronismo?

Pues una que podríamos llamar camaleonica… por qué ?

Eva y Juan Peron

Digamos que creció a la sombra de un fingido movimiento populista, que se vistió de nacional-socialismo ante el liderazgo de Hitler, manteniendo sin embargo, relaciones con la corona.

Que incentivo desde el exilio a los jóvenes de izquierda montonera con frases como “Si yo fuera joven, sería montonero”, pero que no dudó en llamarlos imberbes y comenzar una rígida persecusion contra ellos una vez que tuvo el poder.

Ideología que pudo tener representantes tan diversos como Lopez Rega, Campora, Nestor Kirchner, su esposa Cristina y hoy Alberto Fernandez.

El peronismo da para todo y se transforma en el color que quieran darle. Pero su verdadera cara es la chapuceria y tirania.

Lo curioso es que las nuevas generaciones ignoran, descartan a los viejos y en un viaje de arrogancia sin par, apoyan algo que no conocen, pues nadie pondría el cuerpo para una tendencia que ha traicionado a sus seguidores durante toda su historia.

Los enganchan con el cuento de una ideología cuando desde tiempos inmemoriales han usado (todas las ideologias) esa estrategia para contar con sangre para sus sacrificios.

Y no es que no debamos comprometernos, es que no lo podemos hacer como “creyentes” porque eso es lo que les importa a quienes realmente dirigen esta cocina.