Habrá una batalla final entre las fuerzas celestes y las del inframundo. Será una lucha encarnizada que dará origen y final a los tiempos conocidos. Esta será la última guerra en la que los dioses llegarán a su ocaso y donde demonios y humanos pereceran en el día llamado “el final de los tiempos” el Ragnarok…

Llega finalmente el virus y se juega una de las tantas instancias de esta guerra oculta. No será la última catástrofe, habrá más y muy cruentas.

Mientras nos preguntamos de qué tamaño es el virus, cuánto vive, si es grande o pequeño, “ellos” continúan con sus planes endemoniados.

No nos engañemos, luchan entre ellos, pero ninguno a favor nuestro.

Y vendrán, virus, tormentas, terremotos y hasta alguna guerra.

Pero nunca, nunca, sabremos cuáles son sus planes verdaderos. Ninguno de los que informan lo saben.

La mayoría le siguen rezando a Dios… no sé, no entiendo su razonamiento. Pareciera que creen que el mal lo provocamos los que no rezamos, los que “no nos rendimos a Dios”… la cosa es rendirse… que tal les va a ellos?

Sigo sin entenderlos.

Casi no tengo dudas: esto es Ragnarok…

Es una batalla de mentes y voluntades.

Los que estamos aquí hemos luchado otras guerras y somos originales de lugares lejanos, pero la mayoría siguen siendo humanos nativos y no entienden de estas cosas… por eso tal vez rezan…

Mientras tanto los poderosos resuelven creando deuda, realizando arrestos secretos, enfermando a la población…

No hay salida posible en sus manos… Porque las nuestras están ocupadas.

Las mentes paralizadas por el miedo, la atención atrapada por los medios…

Medios… miedos… palabras similares.

Y cual es la salida entonces?

La salida, la solución es dejar de confiar en ellos y en el dios que nunca hace nada y comenzar a confiar en nosotros mismos y sobre todo UNIRNOS.

Pero no hablo de una unión del tipo sindicato, sino una unión real en el AMOR.

Y tampoco quiero llevar esto a las nubes románticas del no-hacer.

No… hablo de ANAM KARA, amistad entre guerreros.

Hablo de consciencia y mente de guerreros.

De adaptabilidad, de coraje, de castillos y espadas.

Ya tome mi decisión, sé qué soy… sé lo que quiero…

Y tú? A que mundo te iras?

Centinela