Podemos hablar de miles de fenómenos que hacen de nuestra vida un hecho doloroso, como el hambre, la escasez de agua, la falta de empleo, las economías desigualitarias, la falta de libertad, la falsedad transmitida hasta el cansancio por los medios, los políticos y la mayoria de los personajes célebres.
Sin embargo, esto no podría ser de otra forma cuando nuestro mundo fue reglamentado sobre la base de la competencia para la subsistencia. Y este es un fenómeno que surge de la creación misma.
Cuando Jesus hace presencia entre los hombres, dice cosas así como:
“Pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios“. (Juan 16,27).
Evidentemente un dios amoroso no puede ser el creador de esta forma de vida, sobre todo con la declaracion del Kristos que dice: “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí. (Juan 18, 36).”.
Y menciono estos dichos para los creyentes, evitando así que me evangelicen en los comentarios.
Esta creación terrestre, atribuida erróneamente al dios bíblico al que el mundo occidental adora se basa, como dije, en la predominancia del más fuerte. Es decir: el animal fuerte se come al débil, los cuerpos de los muertos van a la tierra donde son absorbidos por las plantas, los animales herbivoros se comen a las plantas y los carnivoros a los herbivoros, los insectos parece querer devorarnos a todos. El hombre poderoso esclaviza al que no lo es y esto alejado de su condición de fuerza física o inteligencia.
Desde el principio de los tiempos históricos la humanidad fue regida por reyes que gozaban de todos los beneficios del producto del trabajo de sus vasallos, los cuales, además eran maltratados y condenados a tortura y muerte por cualquier razón.
La iglesia se expandió por occidente a fuerza de espada, tortura y hogueras; no por amor.
Sabiendo todo esto, de que estamos hablando cuando condenamos la maldad en el hombre, si ésta se origina en todo el reino natural y en la sociedad misma desde siempre?
Adoramos a un dios que nos ha enviado un diluvio mortal, pestes aniquiladoras, enfermedad, corrupción, vejez y muerte, guerras… y sobre todo: reyes desalmados… En un universo regido por el amor y la vida eterna (donde la muerte no existe).
Y en este contexto se nos llama pecadores y se nos amenaza con castigos monstruosos.
Cuando veo cómo está este mundo reglamentado y entiendo la moral social errónea que nos ha guiado desde que tenemos cierta consciencia de ello, no puedo menos que preguntarme:
Que hago aqui?
Quien soy, realmente, para estar aqui consciente de toda esta ignominia?
Porque veo a los creyentes arrodillarse y orar ante el dios caprichoso y vengativo que envía males sin fin a los hombres. Y los veo acusar a sus semejantes de estos males, sin considerar que, como ellos dicen:
Todo viene de Dios.
Dios está en control.
Supongo que hay una gran parte de la poblacion del planeta con sus almas en edad adolescente o directamente sin alma.
Supongo que almas más viejas, tienen un poco más de coherencia en sus vidas.
Y el peor rato lo están pasando los que tienen la chispa espiritual, el espíritu increado, unido a su “barca” y son conscientes de la verdad.
Según las antiguas enseñanzas los hombres tenemos Pralaya, alma diamante. Solo que en la mayoria de los casos, esta está en estado latente.
El espíritu increado, ligado a la Fuente (la madre cósmica) o budeidad, tal como lo describe el Budha en el Saddharma Pundrika Sutra es inherente a la vida y por lo tanto presente en todas las criaturas vivas.
Aún así, el impacto de entrar a un mundo tan denso como este, con dualidades extremas, hace que el espíritu se “retire” y quede aquí solamente la cascara material, misma que debe construir su “barca” (bodhichitta) o cuerpo budico, para poder enlazarse nuevamente a su esencia.
Podemos decir que estos espíritus están “raptados” en una dimensión densa y oscura.
Por lo tanto, muchos de ellos se consideran a si mismos “lobos esteparios”, criaturas de poder aisladas en la fría tundra.
Una humanidad realmente bondadosa, buscaría a estos individuos para que fueran sus líderes, en cambio, la ignorancia, propagada y aumentada por los medios de comunicación, los proscribe.
Y así se determina el dominio de la oscuridad sobre la Tierra.
Puedes seguir orando…

