Alguien, equivocadamente, impuso la idea de que tuvimos un pasado primitivo y salvaje. La edad de Piedra, la de Bronce… la de madera… la de las mentiras.

Como testigos mudos, o casi mudos, de la verdad, se alzan los grandes monumentos construidos en un pasado muy remoto: las piramides, Stonehenge, los mohaibs, ciudades fortificadas… ¿Quienes fueron? ¿Gigantes? ¿Extraterrestres? ¿Magos? ¿Esclavos?

Lo cierto es que algo hubo y fue silenciado o ignorado. No se discute en las escuelas. Se aceptan, como siempre, las teorías expuestas como verdad: las pirámides fueron hechas por esclavos (israelies) transportando las enormes piedras sobre rollos de palmera… sin considerar la relación: peso de la roca vs. resistencia del rollo… y del piso… y que el pueblo israeli no existía entonces.

Pero ya estamos acostumbrados a tragarnos teorías indigeribles como la del big-bang o la evolución de las especies.

Pues aquí os va esta:

Hubo una vez una humanidad donde todos eramos magos…

No. No de los magos con sombrero de punta y varita mágica. Sino personas que, normalmente, se comunicaban por telepatía, conectaban con el mundo de los dioses (devakan) y hacían levitar inmensas rocas… oooooo… las moldeaban en mortero..

Un mundo con árboles de 60.000 pies de altura… Un mundo de gigantes, donde el tiranosaurio era casi una lagartija.

Miradlos y diganme dónde estan los esclavos jalando rocas.

Lo que se ven son personas transportando algo. Tal vez argamasa, o mezclando algun polvo que, unido con agua, solidificaba como roca en contacto con el aire.

Veo artesanos, no esclavos.

Y este no es el pasado más remoto.

¿Qué hubo de las leyendas sobre los gigantes surgidos de la unión de los angeles con las mujeres humanas? ¿Por qué los relatos sobre la gente de raza negra nos habla de su esclavitud y no de los grandes imperios que construyeron?

Son muchas preguntas, muchos espacios vacíos, que iremos llenando, poco a poco, en nuestras exposiciones.

JUAN LABORDE

Centinela Nocturno