Después del “bombardeo” producido por el huracán María, surgieron las canciones y los slogans de “Puerto Rico se levanta” y comenzó a llegar la ayuda de los Estados Unidos a través de su organismo de recuperación de catástrofes, FEMA. El punto de atención ha sido, desde el inicio, la recuperación de un sistema de provisión de energía vetusto e ineficiente a causa de años de corrupción y dejadez, también ayuda para la población que perdió parcial o totalmente su vivienda. Sin embargo, a 7 meses de la catástrofe, son muy pocas las viviendas recuperadas y nada se ha hecho por el medio ambiente.
El ecosistema de Puerto Rico es frágil en demasía. Como isla aislada de los continentes, su flora y fauna ha evolucionado caprichosamente, según las “importaciones” de animales y plantas que traen los viajeros o que llegan de incógnito en los barcos.
Así, surgieron familias de monos, cocodrilos y hasta chupa-cabras, inmigrantes de países cercanos o lejanos. En vegetación, el famoso árbol “meaito” que destruye la flora, no sirve para nada, como no sea caer encima de las viviendas y destrozarlas. También hay una suerte de enredadera que trepa y asfixia a todo arbusto y árbol que encuentra en su camino. Y pinos incorporados vaya a saber por quien, que en vez de fijar los terrenos, los desmoronan.
Después del huracán los árboles que no cayeron sufrieron “quemaduras” por el viento y a duras penas están echando nuevas hojas, lo que está prosperando no es, justamente, la mejor flora de la isla, sino la más salvaje e implacable.
Vivo a orillas del Lago Carite, la fuente de agua potable más importante de Puerto Rico, alimentada por la lluvia y las fuentes naturales que provienen de la tierra. Sin embargo, gran parte de esta lluvia proviene de la evaporación propia del lugar, la cual está afectada negativamente por la falta de árboles.
No sé cuántos lugares más han perdido su cobertura natural, además del café, los plátanos y la mayor parte de los productos agrícolas, pero Lago Carite está grave y sugiero que la futura fuente de agua que provee el lugar, está en peligro.
Recursos Naturales, carece de recursos. No tienen árboles, ni personal suficiente, ni vehículos. La ciudadanía no parece tener consciencia de lo que está ocurriendo. La mayor parte de la población trabaja para el gobierno y los que viven en la zona metropolitana creen que todo se está regularizando.
Pues… no es así.
Por añadidura, los inconscientes de siempre acuden con sus “Four track” y sus motoras acuáticas a incrementar la devastación de los lugares naturales, en espacios donde está prohibido, aprovechando la falta de recursos para vigilancia.
Algunos estamos poniendo nuestro pequeño grano de arena, estrechando vinculos con los organismos oficiales, comprando semillas, germinándolas y plantándolas y pidiendo ayuda para controlar a los que con sus vehiculos de esparcimiento dañan el medio ambiente.
En la foto de la izquierda parte de nuestro humilde invernadero donde estamos haciendo crecer las siguientes variedades;




Con el tiempo esperamos incorporar otras especies, sobre todo tropicales y frutales para enriquecer la flora del lugar. Deseamos producir suficiente cantidad de especímenes de cada variedad como para poder vender las plantas crecidas y asi solventar la cría de más especímenes.
Si algunos de nosotros tomamos consciencia del valor de nuestra acción individual, es posible que logremos que los demás nos copien y, de verdad, hagamos que la isla se levante…
Centinela
